El término anorexia proviene del griego a-/an- (negación) + orégo (tender, apetecer). Consiste en un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición.La anorexia nerviosa se caracteriza por el temor a aumentar de peso y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que el enfermo se vea obeso aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado. En consecuencia, se inicia una disminución progresiva del peso mediante ayunos y la reducción de la ingesta de alimentos. También puede ser que la persona se vea afectada por atracones y después se recurra a la purga de los alimentos por el vómito o el uso de laxantes, pero esta enfermedad esta catalogada como bulimia.
Afecta sobre todo a las mujeres de 12 a 25 años. Este tipo de anorexia precisa no sólo una realimentación, sino también un tratamiento psicológico. 

El tema es ampliamente discutido últimamente, pues determinadas actitudes modernas como la ropa cada vez más estrecha, o la aparición de modelos de pasarela cada vez más delgadas puede influir negativamente en el ánimo de muchas jóvenes que tratan de conseguir el supuesto cuerpo perfecto que la sociedad parece pedir.
Según muchos psicólogos, la solución a este problema pasa por formar a la juventud, escapar de esa moda de la delgadez extrema y enseñar a la gente a ser feliz con su propio cuerpo. En general, la persona afectada de anorexia tiende a negar el problema y se opone a la rehabilitación por miedo a subir de peso.
Quizás, la más peligrosa de ellas sea la primera dado que el deseo de la persona por adelgazar puede llevar a extremos tales que el organismo se vea gravemente afectado. Determinados casos de mujeres han llegado a puntos en que el periodo menstrual se interrumpe, el deterioro mental se hace irrecuperable y puede llegar a morirse.
Aunque la anorexia usualmente recae en mujeres, en los hombres también puede aparecer. Uno de los motivos para la aparición de la anorexia en hombres puede ser debido a la exigencia de peso en algunos deportes, tales como en el boxeo, donde se categorizan las modalidades dependiendo del peso. Otros deportes pueden ser la lucha libre o el atletismo,[1] lo que es llamado vigorexia.